A la hora de seleccionar una residencia de ancianos en Madrid como futuro lugar de un familiar, es imprescindible acertar. Es ésta una cuestión especialmente delicada, por lo que signfica sobre todo para la persona mayor, pero también por lo que conlleva esta decisión en el entorno familiar. Seguir unos pasos básicos antes de elegir, ayudará a acertar.
Imprescindible: saber qué tipo de residencia se busca
Saber qué tipo de residencia se busca es el primer paso que se debe tener claro antes de tomar una decisión de la magnitud que tiene elegir una residencia de ancianos.
Debe valorarse la situación de las personas mayores, ya que no se buscará el mismo tipo de residencia para quien puede pernoctar en casa que para quien definitivamente vivirá y pernoctará en un determinado centro de la tercera edad.
Para el primero de los casos, existe en la Comunidad de Madrid una amplia oferta que incluye desde el centro de día habitual, que suele haber en cada distrito y que normalmente está gestionado por la Comunidad Autónoma, hasta las guarderías para mayores, que son de gestión y titularidad privada y ofrecen un servicio de cuidado y atención personalizada durante el día.
También en este sector hay posibilidad de contratar los servicios de las llamadas clínicas geriátricas, más especializadas en mayores dependientes.
En caso de buscar una residencia definitiva, se valoran las numerosas residencias existentes en Madrid.
En este sentido la oferta de residencias de ancianos o residencias geríátricas en Madrid es muy extensa tanto de carácter público como privado.
Asegurarse de que lo ofertado es real
Otro aspecto fundamental a la hora de seleccionar los mejores geriatricos de Madrid, será corroborar que lo que ofrecen es real y tangible y va en beneficio de la persona mayor.
Así el segundo paso a seguir será el de visitar antes de contratar la definitiva, varias residencias para mayores con el fin de comparar y valorar la calidad, el servicio, la atención y que la ubicación sea apropiada en cuanto a jardines y zonas verdes que permitan al usuario mejorar su calidad de vida y que al mismo tiempo sean cómodas para que los familiares puedan visitarle con asiduidad.
El tercer paso será el de valorar los precios. Las residencias de la tercera edad son caras, por ello es importante equilibrar lo que ofrece la residencia con lo que pide a cambio. Conviene desconfiar pues, de quien por los mismos servicios ofrezca precios escandalósamente más económicos.
Un último paso a seguir es el de valorar la red de residencias de la Comunidad de Madrid. Estas son residencias de gran calidad, pero es importante a través de la concejalía correspondiente informarse de los requisitos para poder optar a alguna de sus plazas.

